A María Weissenberg

Este es nuestro espacio abierto para quien quierea publicar un comentario sobre nuestra gran amiga.

El pasado 27 de junio fallecía María Weissenberg en su domicilio de Madrid.

Maria era el prototipo de la profesionalidad, del compromiso con lo bien hecho y de la intransigencia con la incuria, pero también de la afabilidad y el buen humor. Políglota, conocedora como nadie del mundo musical, su labor como relaciones públicas del Teatro Real fue insuperable, así como su colaboración con todo tipo de actividades complementarias de naturaleza didáctica como cursos, encuentros y conferencias.

En los últimos años había creado, junto a Susana Lozano, la empresa musarchiv.com, generadora de páginas web paradigmáticas como las de Teresa Bereganza, Alberto Zedda o la de su propio padre, el legendario pianista Alexis Weissenberg (amén de la que el lector consulta en este instante).

La sinceridad, el entusiasmo y el cariño con María actuó a lo largo de toda su vida suponen un legado inmaterial inestimable para quienes tuvimos la fortuna de gozar de su amistad, de su ayuda y de su generosidad en el trabajo: jamás podremos olvidar su excepcional ejemplo y su amorosa e ilimitada entrega.

Jose Luis Téllez

María no tenía nada que ver con el mundo que deja atrás, esos ojazos eran cortinas opacas para la inmundicia, los horrores y la mezquindad… y sinceramente no nos pasaba una. Los que la amábamos, y también los que no (indiferente no dejaba a nadie), sabíamos que había que hacerle hueco muy dentro, porque si pretendías negarte a ello María se cincelaba sola y sin remedio en algún rincón del alma.

Tenías aún tantas ganas de vivir que te fuiste susurrando un adagio. La muerte nos ha robado muchas aventuras, tantas como recuerdos nos deja tu paso ligero y firme por este mundo.

Susana Lozano